25 Años a la Vanguardia de la Educación

 Entrevista al Dr. SALVADOR CABRAL ARRECHEA

¿Qué motivó la creación del Instituto Hernando Arias de Saavedra?

Estaba de profesor en la Universidad Nacional de Misiones y era director del Departamento de Historia. En el departamento de Historia se dio una interminable discusión sobre cómo había que enseñarse la Historia Argentina.

Me costó como dos años que se enseñe historia de Misiones. Porque no se enseñaba. Se enseñaba la Casita de Tucumán, los símbolos que se enseñan en las escuelas primarias. Pero Misiones no existía.

Entonces me pareció que era indispensable que un pueblo tenga conciencia de sí mismo. Un pueblo tiene que saber quién es, qué hicieron lo que vivieron antes en el mismo territorio, ¿cuáles eran sus valores?, ¿qué era lo que defendían?.

Y Misiones tenía una historia riquísima en un doble sentido. En primer lugar porque fue la primera experiencia con los Jesuitas, de una nueva cristiandad, por llamarlo así.

Es decir, una cristiandad no simbólica, llena de ritos, abstractos sino sumamente concreta en el sentido de preocuparse por el bienestar del semejante.

Entonces creó una sociedad en medio de la selva, donde existía la igualdad, la solidaridad, el común, y donde las propias autoridades eran a pesar de la influencia que tenían los Jesuitas sobre ellos, los propios indios.

Entonces los indios de las Misiones fueron la primera experiencia de que en el mundo se podía vivir de otra manera.

Misiones tiene ese riquísimo antecedente y era realmente criminal que se escondiese ese antecedente de la tierra en que nosotros pertenecemos, y en la que vivimos.

El segundo aspecto era la gran participación heroica que tuvo el pueblo de Misiones cuando la campaña de la emancipación americana.

Misiones dejó casi todos sus hijos en la tierra colorada. A su cabeza, a su frente delante de sus tropas se destacó el general Andrés Artigas que era hijo adoptivo del General José Gervasio Artigas, y con él hizo dos invasiones importantes a los portugueses que querían quedarse, primero con la Banda Oriental, y después con la totalidad de la Mesopotamia, y después con la totalidad de las provincias hispanoamericanas.

En eso estaban metido varios de los llamados hoy próceres argentinos, lo que está documentado, para el que quiera estudiar el caso yo recomiendo el libro de René Orsi, Historia de la disgregación rioplatense, donde trae toda la documentación de la participación de los llamados próceres en la entrega de las provincias argentinas al reino de Portugal.

Eso no se permitió mediante las lanzas de Artigas, mediante los pueblos que derrotaron en Cepedas a los pueblos porteños. Porque los porteños estuvieron de acuerdo con la entrega de las provincias, porque veían crecer tanto el Artiguismo que decían: acá van a haber dos alternativas. O tenemos un cargo de algo, de Conde, de Marqués, de Duque; o tenemos a Artigas. Y artigas implicaba para ellos la barbarie. Entonces ellos prefirieron buscar el camino más cómodo de invadir Santa Fe, destruir el Artiguismo.

Al final no se pudo. Ni lo uno ni lo otro. Y quedó como una especie de empate porque la Argentina siguió existiendo, se perdió la Banda Oriental, se perdió una parte importante de Misiones. Pero es imposible que se pierda la memoria de esa inmensa epopeya.

Entonces era obligatorio para la moral de aquel que decía que la historia tenía que enseñarse, empezar por el papel que Misiones había jugado en que esta tierra siga siendo argentina.

Y, además de eso, de pedir que nosotros pasásemos a ser parte de un imperio que había sido eternamente enemigo nuestro.

Entre otras cosas, ¿esa era la misión del Instituto?, ¿Dar a conocer eso?

Cuando vi que era imposible hacerlo dentro de la Universidad de Misiones, entonces fui a hablar porque en ese momento se dictó la Ley de la Enseñanza Privada. Entonces el primer instituto que se inscribió fue el Instituto Saavedra… Y se inscribió eligiendo como nombre el primer gobernador criollo del Río de la Plata, el símbolo del Saavedra era y es ese.

Entonces pusimos todas las materias que daban el complejo racional que explicasen la disgregación rioplatense y la conformación de la sociedad argentina, cómo se fue conformando realmente la sociedad argentina.

Por eso empezamos con Ciencia Política, con Historia Económica, Historia Social y ahora el Profesorado en Historia. Evidentemente hay mucha gente que tiene interés, e interés verdaderamente profundo en saber qué es lo que pasó en Misiones.

Dividimos en dos partes. Una parte que llamamos el fondo, el alma del Instituto que son éstas ciencias que le acabo de decir, que son la Ciencia Política, la Historia. Y después la parte práctica que es la construcción de Misiones, qué queremos para el futuro, como las Tecnicaturas en Construcción en Madera, en Viveros, todo lo que refiere a la parte productiva de la provincia.

Tenemos que marcar el camino por dónde tiene que crecer esta provincia.

El alumno del Instituto Saavedra, sale con la doble formación. De dónde venimos y hacia dónde vamos.

Venimos de una gran epopeya y vamos, y tenemos el desafío de otra epopeya, que es una epopeya práctica, de hacer una provincia rica, productiva, y que sea el ejemplo de las demás provincias que no han planificado todavía su economía.

Entonces cada carrera termina exigiéndole un plan de trabajo provincial.

En términos de expansión ¿Empezó en Posadas?

Sí, empezó en Posadas. Cuando yo asumí como rector en el 96, el Instituto tenía 16 alumnos. Yo estuve dos años y lo llevé a dos mil alumnos.

Después que vino la etapa del 2001 hubo un bajón bastante importante, y ahora estamos de nuevo ascendiendo en todos lados y tenemos 13 sedes en toda la provincia.

En muchos lados las sedes son normales como acá, como en Posadas o como en Eldorado, pero en otros lados es la sede principal,  la más importante de las instituciones.  No todas las instituciones están en todos lados como estamos nosotros. Queremos llegar a estar en los 75 municipios.

¿Hay una característica particular que tiene que tener el docente del Saavedra?

No, el docente participa de lo que nosotros hacemos todos los años, que son cursos de capacitación sobre Historia Política de América Latina, por la sencilla razón que nos parece que el futuro de Argentina se va a jugar dentro de América Latina. Y el docente tiene que darle siempre al alumno una visión de futuro, darle la visión de cómo él va a construir su futuro.

La institución educativa tiene que darle un gramo de esperanza concreto, basado en conocimientos y ese grado de esperanza es muy importante en el sentido de enmarcar a la Argentina en el conjunto de los países de América Latina.

Ese es el eje conceptual que tiene la especialización en la Historia política de América Latina.

Habló de saberes por un lado, y por el otro de preparación en la producción, al trabajo. ¿De ahí vienen estas vinculaciones con pequeñas y medianas empresas, con cooperativas, por ejemplo?

Claro. Porque nosotros creemos que lo más importante es que aquel que haya venido a buscar una tecnicatura para solucionar un problema de trabajo y enriquecer la provincia, el Instituto tiene que preocuparse por dárselo. Queremos que nuestros alumnos hagan prácticas profesionales desde el primer año, entonces ya salen prestos para trabajar.

El Instituto Saavedra tiene que estar para solucionar un problema de la sociedad.

En estos 25 años que transitó el Saavedra ha pasado por similares situaciones o ¿cree que este es un desafío aún mayor?

La crisis del 2001 fue profunda, en el sentido de que fue una crisis bancaria. Se cerraron los bancos, no había dinero disponible, se tuvo que volver al trueque, o sea se atrasaron siglos para atrás. Desapareció la moneda.

Pero en realidad la crisis actual es más profunda en el sentido internacional. Porque no hay puntos de referencias fijos como había en aquel momento. Entonces todo está moviéndose, no se sabe bien qué va a pasar.

Lo que pasó entre Estados Unidos y Corea del Norte, se estaban por abrazar y al día siguiente se pelearon. Resulta que ahora ya la potencia nuclear más importante es Rusia, ya no es más Estados Unidos. Y la potencia económica más importe es China, ya no es más Estados Unidos. Se va a transformar en un desequilibrio monetario. El Fondo Monetario Internacional aceptó la introducción del Yuan como tercera moneda. Está el dólar, está el Euro y luego está el Yuan. Está antes que la libra y antes que el Yen Japonés.

Es decir, la presencia de China entra en el valor de las monedas. Quiere decir que estamos viviendo un momento de transición que para el año que viene ya vamos a ver que se va a ir estabilizando y los cambios de moneda van a traer esos cambios. Eso tenemos que enseñar…

Obliga a una recomposición…

Hasta de nuestros programas porque los bloques de poder y los centros de comercio y los centros de comercio y los giros comerciales empiezan a cambiar. El comercio internacional empieza a cambiar. Entonces eso es importante.

Y un Instituto Educativo tiene que vivir para la sociedad, tiene que preocuparse para que el alumno salga despierto sabiendo lo que pasa. El alumno tiene que estar al día de lo que está ocurriendo en el mundo. De lo que ocurrió, de lo que ocurre y de lo que posiblemente ocurra, porque esas son las cosas más importantes.

Entonces, preparamos un hombre útil, constructivo, que pueda ayudar a construir la sociedad del futuro.

Este año el Saavedra cumple 25 años. ¿Qué reflexión personal hace de estos 25 años de vida?

Yo me siento de alguna manera que he puesto un granito de arena en la educación propia, en la educación nacional, regional y misionerista, en el sentido de que los misioneros que pasan por el Saavedra conocen más Misiones que los que no pasan por el Saavedra.

Conocen más Historia de Misiones, conocen más la economía de Misiones, lo que necesita Misiones para crecer, todos los tres o cuatro puntos a través de los cuales se puede fortificar a una provincia.

Y eso creo que es un aporte importante, un aportecito por lo menos, desde una de las instituciones que se hizo con el apoyo del Estado.

Yo quiero agradecer al gobierno del Ingeniero Rovira, al gobierno del Doctor Closs, al actual gobierno, porque en todo momento ellos nos han apoyado, han visto que nosotros hemos tomado muy enserio, han visto nuestro crecimiento y no nos han abandonado en ninguna de las propuestas que hemos llevado para avanzar.

Crecimiento con esperanza, eso es el Saavedra, crecimiento, convicción y esperanza.

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